LOS BENEFICIOS DE COMER PIÑA

Consuma piña, es sana, rica, natural, muy accesible en el mercado durante todo el año y con tantas posibilidades de incluir en la dieta como permita nuestra imaginación.

La piña es diurética, por tanto evita la retención de líquidos, contiene fibra, Vitamina C, B1, B6, B9 (ácido fólico), y minerales como el hierro, potasio, fósforo, magnesio, cobre, yodo, magnesio y manganeso. La piña ayuda a evitar la obesidad y además previene el estreñimiento. ¿Qué más se puede pedir?

En ayunas se puede tomar su jugo, solamente dejando la noche anterior media piña cortada en trozos en una jarra con agua. Por la mañana, beber un vaso de esta infusión, sirve para saciar las ganas de dulces y grasas, para limpiar el intestino y por tanto combatir esa hinchazón tan desagradable, además de ayudar a eliminar toxinas.

Para desayunar, para la merienda, incluyéndola en deliciosas macedonias o tartas; para el tentempié de media mañana o ese picoteo antes de dormir. La piña es fácil de digerir ya que su contenido el 85% agua y aunque es cierto que no aporta prácticamente proteínas, es muy baja en grasas y calorías. Definitivamente, la piña ¡el perfecta!

 

Beneficios de la piña

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LOS BENEFICIOS DEL BRÓCOLI

“Ahora puedo mirarlos en paz, ya no me los como”
(Kafka parado frente a un acuario)

El mundo de la cocina vegetariana es inmenso, no te agota probar nuevas recetas y combinar todo tipo de verduras con platos de arroz, pasta o legumbre.

Cuando uno viene de la dieta omnívora, con toda probabilidad,  las legumbres se cocinan solo de una o dos maneras y cada verdura lo mismo. Al adoptar la dieta vegetariana, el ingenio y tener que comer variado hacen que la dieta sea de lo más variado, y en contra de lo que piensen los omnívoros, lo que menos comamos sea precisamente lechuga, ese vegetal que ellos consumen únicamente para acompañar sus platos de carne.

Hoy la receta, no es ni siquiera receta, es un plato tipo, normal, pero muy sabroso y saciante: “Brócoli con un refrito de ajos y piñones”, al que yo suelo hacer plato único con unas rodajas de tomate con limón, sal y aceite y unas patatas cocidas y luego trituradas.

Brocoli

Consigo el punto del brócoli, poniéndolo en una cazuela vaporera, y dejándolo unos 10 minutos, pero eso depende del gusto por el punto de la verdura, a mí no me gusta que se ablande ni pierda el verde.

Una vez ahí, lo dejo para que no se enfríe y en una sartén, sobre unas cucharadas de aceite de oliva virgen, pongo unas láminas de ajo, y sin terminar de dorarse, agrego un puñadín de piñones, doy una vuelta a todo ello y colocando el brócoli (o brecol) en el plato lo agrego por encina. Es exquisito y muy completo.

  • El brócoli contiene potasio, calcio, sodio, magnesio, vitamina C, vitamina A, proteína, ácido ascórbico, y también fibra y azufre. Es además un buen antioxidante.
  • Los piñones son ricos en vitamina E, contienen ácidos grasos esenciales como Omega 6 y Omega 3 y tienen magnesio, hierro, potasio y zinc. Ayudan a reducir los niveles elevados de colesterol LDL (el malo).

 

 

CEBOLLITAS FRANCESAS CON ALCACHOFAS

Hoy os dejo la facilísima receta de este plato, con el que volvemos a demostrar que no hace falta sufrimiento animal para que las comidas sean sabrosas ni completas. (Es conveniente leer la receta antes, para tener preparados los ingredientes que siempre van en negrita en las recetas de este blog)

Tendremos que pelar una malla de cebollitas francesas (500gr.) y dejarlas enteras, todas menos un par de ellas que cortaremos en trozos muy pequeños junto a un diente de ajo.

  1. En una cazuela sobre un poco de aceite de oliva virgen, ponemos la cebolla y el ajo cortados dejando que se doren un poco, sin dejar de mover echamos todas las cebollitas y removemos para que se doren por igual. Echar un poco de vino blanco y un machacado de perejil fresco y cilantro, sazonar con sal y pimienta blanca. Bajar la temperatura y mover la cazuela sin remover para que las cebollitas queden enteras.
  2. Es tiempo de agregar  los corazones de alcachofa  (yo suelo utilizar una bolsa de 300 gr. aproximadamente de alcachofas baby congeladas, pero en temporada mejor las naturales bien peladas.
  3. Mover la cazuela suavemente levantando un poco del fuego, sin remover con cuchara, agregar un bote de tomate  triturado, echar una pizca de azúcar y rectificar de sal si fuese necesario. Añadir un puñado de aceitunas verdes sin hueso, un poco de orégano seco y dejar cocer unos 15-20 minutos a fuego suave.
  4. ¡Buen provecho!

“Cebollitas francesas con alcachofas” (CosasDeVegetarianos)

Nota: si las alcachofas son en conserva, han de echarse casi cuando las cebollas están tiernas, puesto que no han de cocer mucho, unos 5-10 minutos.
  • Las alcachofas tienen calcio, fósforo y vitamina B1, además de otras propiedades, como digestiva, depurativa y anti-calórica.
  • Las cebollas francesas poseen magnesio, potasio, hierro y fósforo, además de vitaminas A, B, C y E, son muy digestivas y hay quien le otorga también propiedades afrodisíacas. Se encuentran en el mercado todo el año y el coste de una malla de medio kilo (lo que necesitaremos para esta receta)varía entre 1€-1,50€, dependiendo de la tienda.

LO QUE NUNCA VÍ, FUE A UN BERZA GRITAR

“No me he hecho vegetariana por salud, más bien por el interés de los animales”

 

Esta mañana he leído a un columnista de un periódico local, de esos a los que voy  camino de idolatrar, por la delicada sátira y el fino humor cargado con un cruel  y necesario realismo, y todo en el difícil tono del paisano que tropieza las mismas baldosas entornadas de esta ciudad, cada vez más provinciana. Este columnista, al que de cuando en cuando le da un arrebato antivegetariano, hoy dedicó todo el esfuerzo a ensalzar el carnívoro en detrimento de los asesinos de nabicoles. Un sobrado ataque en campo estéril, aprovechable apenas para los hinchas del filete.

Las berzas no chillan

Yo,  que vengo de entretenerme entre cazuelas más grandes que yo desde el chupete, que sé de callos, distingo entre mollejas y artesas extranjeras congeladas en trozos, conocí el berrido insoportable del cerdo, momento para el que nunca tuve suficiente presión en los dedos y así dejar de oír el sonido acompañado con ese hedor a sangre. Trabajé mi adolescencia en campamentos de cien pollos por comida y tantas salchichas como no podría comer en una vida y de camino a lo que voy, a la madurez, en cocinas de lengua curada, rabos de ternera y pollos de corral; todos con sistemas límbicos.

Pero lo que nunca ví fue a un nabicol gritar.  Las verduras sienten, sí, el sol, la lluvia, el viento, el exceso de unos y la falta de otros, pero no el dolor.

Hacerse vegetariano es una decisión meditada, difícil y que no conlleva tiranía alguna alrededor, al menos en mi caso. Dos tipos de comensales, dos comidas, respeto mutuo. Puedo saber qué chipirones encebollados tienen buena pinta y están bien sazonados, incluso en su punto de sal, y aún sabiendo que están exquisitos, ser incapaz de probarlos, desde que hace trece años prometí no comer nada que antes hubiera sido sacrificado.

Espero de la gente que disfrute con sus platos de comida, pero me gustan mucho más los vegetarianos convencidos y los carnívoros que aún conociendo que la OMS clasificó la carne roja en el Grupo 2A (probablemente cancerígena) y a las carnes procesadas en el Grupo 1 (cancerígeno para los seres humanos); sabiendo el daño que algunas dietas provocan a los animales, no buscan la ofensiva gratuita con ficticios argumentos al vegetariano/vegano, por su forma de vida o por intentar hacer del mundo un lugar más agradable para todos los seres sintientes.

A todos nos han hecho carnívoros y hemos sido libres de elegir otras opciones, yo me pregunto quien es el radical cuando en un plato de albóndigas elaboradas sin carne, con el mismo aspecto, la respuesta del no carnívoro es un esparabán cuando conoce los ingredientes, igual que el delito de las lentejas sin chorizo o los guisantes sin jamón…


Aquí podéis leer el artículo:

DL “Chuletón criminal” Cornada de lobo (García Trapiello, 15/12/18)


 

POTAJE DE VERDURAS con CUSCÚS

Potaje de verduras con cous cous_ingredientes

A partir del tradicional cuscús marroquí, ese plato de las siete verduras, cocinado también a base de legumbres y carne de cordero, con mucho tiempo y delicioso resultado, se adapta este otro completamente vegetariano/vegano, que en nada envidia los aromas y el sabor y además el tiempo de preparación es mínimo.

En una olla a presión, robot o similar, hay que poner:

-Un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, y cuando esté templada (no caliente porque no tendría tiempo de sacar el jugo a los ingredientes base), echaremos:

  • unas hebras de azafrán
  • una rama de canela
  • un ramo de perejil entero (se puede quitar la mitad del tallo)
  • un ramo de cilantro entero (hacer lo mismo que con el perejil)
  • 1 puerro cortado en aros no muy finos.

Dar unas cuantas vueltas con la cuchara de madera, para que se sofría un poco y acto seguido echar los garbanzos escurridos,que hemos tenido a mojo la noche anterior. Dar una vuelta más ayudados con la cuchara de madera. Agregar agua hasta cubrir la legumbre y echar:

  • 3 patatas cortadas en trozos grandes
  • la calabaza libre de semillas y piel y cortada en trozos grandes
  • 4 ó 6 tomates naturales pelados enteros
  • Rallar jengibre -de manera generosa-
  • Pimienta negra, pimienta blanca, nuez moscada, cúrcuma y sal.

Dejar cocer el tiempo que habitualmente nos lleve la olla para el modo “legumbre”, menos cinco o diez minutos. Abrimos, y ponemos por encima:

  • 4 Zanahorias en bastones gruesos
  • 1 Calabacín grande en bastones más gruesos aún
  • 1 Berenjena grande también cortadas en bastones (preparar lo último para que no se oxiden).

Potaje de verduras con cous cous

Dejar cocer con todo de 10 a 15 minutos más. En ese tiempo podemos preparar el cuscús, según las indicaciones del producto que hayamos adquirido.

Una vez abierta la olla, quizás el tiempo más delicado lo lleve preparar la presentación en la mesa que debe hacerse así:

Por una parte las verduras en un larguero, por otra los garbanzos, el cuscús con una cuchara para servir por encima al gusto y el caldo en una sopera o similar (hay comensales que prefieren el guiso más o menos caldoso).

Esta comida está buena recién preparada y aún mejor de una hora para otra, así que no os preocupéis si sobra, seguro que lo disfrutáis y agradecéis. ¡Es sano y delicioso!.

NOTA: Es conveniente leer antes todo bien y tener preparadas las verduras, lavadas y cortadas, luego es muy fácil realizar la receta. ¡Buen provecho!.

¡SPAGUETTI FÁCIL, FÁCIL!

Boloñesa, mare e terra, con mejillones, a la putanesca, carbonara, con gambas y atún… la pasta lo admite todo (o casi, tampoco cualquier invento sale bien), pero conseguir un plato sabroso solo con cuatro tomates pera (o el equivalente en tomates cherry), un ajo picado (sin el brote interior), un par de limones, un ramo generoso de perejil, otro de hierbabuena y unas especias, veréis como os gusta, y lo mejor de esta receta: ¡libre de carne!.

En una sartén con un generoso chorro de aceite de oliva, ponemos el ajo a freír y luego los tomates cortados en trozos  sin pelar; con el fuego más bien fuerte para que tomen color por ambos lados, volcamos las hierbas cortadas en trozos pequeños y movemos un poco, una vez que todo se ha dorado bajamos el fuego y dejamos no más de ocho-diez minutos mientras condimentamos con sal, pimienta negra, nuez moscada y  un poco de jengibre. Habrá soltado algo de jugo y vuelto a consumirse, es el momento de exprimir los dos limones por encima de todo ello, mover el sartén un poco y apagar el fuego. Reservar.

Una vez cocida la pasta, al gusto, añadimos a la sartén y movemos con la ayuda de dos tenedores de madera.

Opcional: un poco de pimienta de cayena molida en la salsa/trozos de guindillas verdes en conserva en cada plato.

 

UNAS ALUBIAS BLANCAS RIQUÍSIMAS!

 

     Después de un tiempo, cuando la decisión de hacerse vegetariano toma firmeza, es hora de que el recetario sea también algo a tomar muy en cuenta, y es que en un principio ensaladas, pasta y arroz sustituyen todos los menús posibles.

     En mi caso, probé carnitas y tofu por supuesto, con las algas ni me atreví. Prefiero el recetario tradicional, dos variantes con el mismo ingrediente principal  formaban cada día el menú familiar, aún hay veces que sigue siendo así, como sucede con el insustituible cocido o la fabada, que llevan parejos respectivamente los garbanzos con chorizo vegetal y aleira vegetariana o las alubias blancas con verduras, -la receta que os dejo hoy-  que cada vez con más frecuencia es solicitada por los no vegetarianos de la casa.

     Lo primero que hay que hacer es poner un poco de aceite de oliva virgen en la olla donde vayamos a cocer las alubias, y cuando esté caliente, echar un poco de azafrán y las verduras picadas en trozos pequeños (zanahoria, puerro, pimiento rojo, pimiento verde, hinojo y patata). Rehogar un poco y añadir las alubias, una hoja de laurel, una cebolla entera pelada, un poco de sal gorda, una pizca de pimienta blanca, una pizca de jengibre (preferentemente fresco y rallado) y un buen puñado de perejil fresco bien picado. Cubrir de agua y cocer hasta que estén tiernas (eso según la olla que utilicemos, en la mía con veinte minutos están ya cremosas).

     Abrir, sacar la cebolla entera al vaso de la batidora con un poco de caldo, batir y echar a las alubias, que con una cocción de dos o tres minutos para espesar un poco estarán listas, rectificando de sal si fuera preciso.

Buen provecho!!

TORTILLA DE CEBOLLETA

Seguramente que cuando vais a comprar verdura, respondéis que sí cuando en la frutería os pregunta si cortan el rabo de las cebolletas. Pues sabed que  esa parte tiene muchos usos, y es de gran sustancia para base de guisos. Hoy os diré una receta bien fácil para ovolactovegetarianos, que además sirve para toda la familia.

Con los rabos de la cebolleta bien lavados, cortados en trozos no muy grandes, después nada más habría que pocharlos en aceite de oliva virgen, hasta que estén suaves pero sigan conservando el color verde.

Batir tres o cuatro huevos, añadir sal, pimienta y un poco de perejil fresco bien picado. Y ya está lista una deliciosa tortilla, que en plato o bocadillo resulta buenísima.

CUSTOMIZAR CAMISETAS ¡es FÁCIL!

A menudo sucede que a los vegetarianos nos resulta complicado encontrar prendas de vestir acordes con nuestra forma de vida. En las tiendas globalizadas solo montones de camisetas con lemas, a menudo en otros idiomas, incomprensibles misivas en cuatro o cinco colores, los que marquen la temporada, al dictado de la moda. Bastante es ya tener en cuenta la composición de algunos rellenos de ropa de abrigo y prescindir de algún calzado, por cómodo que sea.

Vestirse solamente con lo que a uno le agrade no es fácil, pero sí lo es reciclar viejas prendas para convertirlas en algo único, con poco o nada de gasto añadido y sin ningún esfuerzo o dificultad. Un poco de ingenio antes de despedirse de esa camiseta que no usamos hace dos temporadas, por sosa, grande o impersonal.

Camiseta reciclada

Aquí va una muestra  cómo queda la que yo estoy reciclando. Una camiseta básica de color rosa, con unas cuantas temporadas pero en buen estado. Y otra rosa chicle bastante gastada de la que solo aproveché una ancha tira (que ahora es el volante fruncido que se ve en el bajo). Una cinta decorativa, unos golpes de rotulador especial para pintar ropa y lo que la imaginación acompañe.

 

¡Así no encontrarás ninguna igual a la tuya!

ENSALADA MURCIANA VEGETARIANA

“Nada beneficiará tanto la salud humana e incrementará las posibilidades de supervivencia de la vida sobre la Tierra, como la evolución hacia una dieta vegetariana”

(Albert Einstein)

 

Cuando un miembro de la familia decide pasarse al lado vegetariano la programación culinaria  por un momento se desmorona, luego se llega al convencimiento de que nada va a variar, todo será igual más una gran ensalada de lechuga con tomate alternada con otra de escarola y granada los días de fiesta. Pero no os preocupéis, es normal, sucede, las ocurrencias en cuanto a recetas si ya de por si van disipándose, es de comprender que introducir otro mundo desconocido parece tarea imposible.

En mi caso, soy yo misma, el resto son omnívoros con tendencia clara al vegetarianismo, no por elección, es que las comidas que preparo para mí, parecen de su gusto.  Esta ensalada murciana, que hoy va en el post, llevaba años haciéndola tal y como dicta la receta original (al menos la que a mí me pasaron en Orihuela). Lo único que he hecho es suprimir el atún en escabeche, que habéis de echar por encima, bien convertido en migas, para el resto de la familia.

Ensalada murciana adaptada para vegetarianos

Los ingredientes y por orden de colocación en el plato, son:

  • Un bote de tomate natural entero pelado (bien escurrido) y partido en trozos pequeños
  • Un tarro de corazones de alcachofa, troceados a la mitad o en cuartos
  • Dos huevos cocidos
  • Unas ceitunas de la variedad gazpacha , o negras aliñadas
  • (Para la opción no vegetariana: Un buen espolvoreado de trocitos de atún en escabeche -una lata mediana más o menos-
  • Tiras de pimiento asado, pimiento picante, pimiento relleno de queso o guindilla
  • Aliñar con sal, vinagre de jerez (o similar) y aceite de oliva virgen.
Comer en vegetariano es fácil, hacer dos comidas diferentes para ambas opciones también, cuestión de planificación y poco más.